¿Cuándo las ofensas verbales en la empresa pueden constituir causa de despido?

Las ofensas verbales, son expresiones formuladas de palabra o por escrito con la intención de ofender, humillar y vejar el honor y la dignidad del ofendido, presuponiendo “la existencia de una acción ejercitada en deshonra, descrédito y menosprecio” como apunta STS 20 junio 1985, y que “envuelven una ofensa moral para la persona que lo recibe.”

Nos encontramos con una amplia variedad de ofensas como son las directas, las no directas que se realizan a través de redes sociales o medios electrónicos, insultos y amenazas a compañeros durante una jornada de huelga, ofensas verbales dirigidas hacia personas ajenas a la empresa, etc.

El Estatuto de Trabajadores y la regulación del correspondiente Convenio Colectivo, califica la gravedad del acto cometido supondiendo una proporcionalidad entre el sujeto y la sanción que se le impondrá. Dependiendo así de los siguientes factores:
- Intención con la que se comete la ofensa: Es importante tener en cuenta que no basta con que la expresión sea ofensiva, sino que es necesario el animus injurandi (propósito, en este caso, de ofender al sujeto). Aunque, a veces, la jurisprudencia presume este animus cuando las ofensas van dirigidas a un superior jerárquico.
-Trascendencia del hecho, enmarcándose en un concreto clima de tensión y enfrentamiento existente entre las partes.
- Reincidencia

En base al caso concreto y a los factores anteriores, las sanciones pueden variar desde el despido disciplinario siendo la sanción más grave a la suspensión de empleo y/o sueldo por un periodo específico. Son muy variadas las circunstancias agravantes o atenuantes de la culpabilidad, por ello es importante que un profesional conozca con detenimiento el caso para ajustar la solución lo máximo posible.

Desde VILAI ABOGADOS, en nuestro departamento laboral podemos asesorarle y proceder, contactando a través del 965450227.

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